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Te explicamos de forma sencilla qué comprar, cuánta cantidad necesitas
y cómo usarla para disfrutarla de verdad desde el primer día.
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La trufa siempre se ha visto como un producto exclusivo, complicado o solo para restaurantes.
Y es normal que te surjan dudas:
• ¿Qué tipo de trufa compro?
• ¿Cuánta cantidad necesito?
• ¿Sabré usarla bien?
• ¿Merece realmente la pena?
La realidad es mucho más sencilla.
No necesitas ser chef ni hacer recetas complicadas.
Con unos pocos gramos puedes transformar un plato sencillo en una experiencia completamente diferente.
Huevos, pasta, salsas, cremas…
La clave no está en la receta, sino en el producto.

La opción más auténtica y aromática. Es la mejor forma de entender realmente qué es la trufa. Ideal si quieres vivir la experiencia completa
Más fáciles de usar y más económicos. Perfectos para empezar a familiarizarte con su sabor.Ideal si quieres algo práctico

En el mercado abundan productos con aroma a trufa, pero no todos contienen trufa real. En Pura Trufa trabajamos únicamente con trufa auténtica, recolectada en temporada y seleccionada en su punto óptimo de maduración. La diferencia no está en el “sabor a trufa”, sino en la experiencia que aporta al plato:
• Aroma natural, profundo y evolutivo
• Intensidad real, imposible de imitar
• Producto fresco, vivo y de temporada
• Transparencia total en origen y calidad
La trufa auténtica no se replica. Se reconoce en el momento en que transforma un plato sin necesidad de explicaciones.
Por eso no trabajamos con aromas ni imitaciones:
solo con trufa real, porque el valor no se puede fabricar.

La trufa no se cocina como un ingrediente más. Se utiliza en láminas finas, justo antes de servir, para aprovechar todo su aroma.
IDEAS FÁCILES
• Huevos – el clásico perfecto
• Pasta o arroz – rápido y espectacular
• Cremas o salsas – sencillo y sorprendente
Con esto ya puedes disfrutarla de verdad.
• No debe cocinarse por encima de 80 ºC, ya que perdería su aroma y parte de su sabor.
• Se utiliza siempre en crudo o al final del plato.
• Lo ideal es utilizarla rallada o laminada sobre el plato terminado o mezclada con alimentos calientes pero no excesivos (para que el calor la active sin destruirla)
• En preparaciones frías necesita reposo para liberar su aroma y potenciar su sabor.
La trufa es un producto fresco, pero muy fácil de conservar si sabes cómo hacerlo.
• Guárdala en nevera (2–6ºC)
• Envuélvela en papel absorbente
• Cambia el papel cada día
• Consúmela en pocos días
La trufa natura también puede conservarse en aceite, siempre que sea un aceite suave y de sabor no invasivo (para no tapar su aroma) asi mantiene su esencia durante aprox. 20 días.

Elige tu primera trufa y empieza a descubrir por qué es uno de los productos más valorados del mundo.