La trufa es uno de los ingredientes más exclusivos y fascinantes de la alta gastronomía. Su aroma, complejidad y capacidad para transformar cualquier plato la convierten en un auténtico tesoro culinario.
En Pura Trufa trabajamos con diferentes variedades de trufa fresca seleccionadas cuidadosamente para ofrecer una experiencia gourmet única a chefs, restaurantes y amantes de la buena cocina.
Tuber Aestivum – Trufa de verano
La Tuber Aestivum, conocida comúnmente como trufa de verano o trufa de San Juan, es una de las variedades más extendidas y apreciadas dentro del mundo de la truficultura europea.
Se encuentra de forma natural en numerosos bosques de Europa y, en zonas como Teruel, gran parte de su recolección continúa realizándose de manera silvestre, aunque actualmente también existen plantaciones especializadas dedicadas a su cultivo.
Características de la Tuber Aestivum
Exteriormente, la trufa de verano presenta una apariencia similar a la Tuber Melanosporum, aunque sus verrugas son más grandes y marcadas.
En su interior encontramos una gleba de color marrón claro jaspeada con venas blancas muy visibles, característica distintiva de esta variedad.
Su aroma es suave y delicado, con notas que recuerdan a frutos secos, avellana y bosque húmedo, ofreciendo una experiencia gastronómica más ligera y fresca que otras variedades de trufa negra.
Temporada de recolección
La maduración de la Tuber Aestivum se produce entre septiembre y diciembre, mientras que su periodo habitual de recolección abarca desde mediados de mayo hasta finales de septiembre, dependiendo de las condiciones climáticas de cada temporada.
Usos gastronómicos
Gracias a su perfil aromático sutil y elegante, la trufa de verano es ideal para:
- pastas frescas,
- huevos,
- carpaccios,
- mantequillas aromatizadas,
- ensaladas,
- pizzas gourmet,
- y platos ligeros donde aporte complejidad sin dominar el sabor principal.
Es una excelente puerta de entrada para quienes desean iniciarse en el mundo de la trufa fresca.
Tuber Magnatum – La joya más exclusiva de la gastronomía

La Tuber Magnatum, conocida como trufa blanca de Alba o tartufo bianco, está considerada una de las variedades de trufa más exclusivas y codiciadas del mundo.
Crece de forma silvestre en determinadas regiones de Italia y zonas de Istria, donde las condiciones de humedad, suelo y vegetación permiten el desarrollo de esta auténtica joya gastronómica.
Su escasez natural, dificultad de conservación y extraordinaria intensidad aromática hacen que alcance algunos de los precios más elevados del mercado gastronómico internacional.
Características de la Tuber Magnatum
Exteriormente, la trufa blanca presenta una superficie lisa y delicadamente aterciopelada, con tonalidades que van desde el ocre pálido hasta matices beige dorados.
En su interior encontramos una gleba de color marrón rojizo finamente veteada de blanco, elegante y muy característica de esta especie.
Aroma y sabor
La Tuber Magnatum posee un aroma intenso, penetrante y extremadamente volátil, con notas complejas que recuerdan al ajo, queso curado, tierra húmeda y frutos secos.
Precisamente por su delicadeza aromática, no admite cocciones agresivas ni altas temperaturas, ya que el calor destruye gran parte de sus compuestos aromáticos naturales.
Por ello, tradicionalmente se consume cruda, laminada o rallada sobre platos calientes como:
- pasta fresca,
- risottos,
- huevos,
- mantequillas,
- carpaccios,
- o recetas de alta cocina donde la trufa sea la auténtica protagonista.
Temporada y conservación
La maduración de la trufa blanca de Alba se produce entre finales de septiembre y finales de noviembre.
Se trata de una variedad especialmente delicada y perecedera, por lo que debe consumirse en pocos días para disfrutar de toda su intensidad aromática y calidad gastronómica.
Una experiencia gastronómica única
Más allá de su exclusividad, la Tuber Magnatum representa una experiencia sensorial difícil de comparar dentro del mundo gourmet.
Su aroma transforma recetas sencillas en platos memorables, convirtiéndola en uno de los ingredientes más admirados de la alta gastronomía internacional.
Tuber Uncinatum – Trufa de Borgoña
La Tuber Uncinatum, o trufa de Borgoña, posee un aroma más profundo y complejo, con matices de nuez, bosque y tierra húmeda.
Es especialmente valorada en cocina otoñal por su capacidad para potenciar carnes, cremas, quesos curados y recetas tradicionales con un toque sofisticado.
Una variedad aromática, equilibrada y muy apreciada por los amantes de la gastronomía gourmet.

Tuber Melanosporum – La auténtica Trufa Negra de Invierno
La protagonista de la temporada.
La Tuber Melanosporum, conocida como trufa negra de invierno, es una de las joyas más valoradas de la alta cocina internacional gracias a su aroma intenso, elegante y persistente.
Sus notas profundas y complejas elevan cualquier receta: desde huevos y pasta fresca hasta carnes, arroces o elaboraciones gourmet más sofisticadas.
En temporada, seleccionamos cuidadosamente cada pieza para garantizar máxima frescura, aroma y calidad.




